El más reciente análisis del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) muestra que la economía mexicana avanzó con cautela durante el primer semestre del año, aunque varios indicadores reflejan estabilidad y condiciones favorables para fortalecer la actividad productiva en los próximos meses.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) sorprendió en abril con un crecimiento mensual de 1.4%, mientras que en mayo presentó un ajuste de 0.3%, tras el fuerte incremento registrado el mes previo.
Con base en la estimación oportuna del INEGI para junio, el CEESP prevé que la actividad económica habría crecido alrededor de 2.0% durante el segundo trimestre, el mayor avance observado en los últimos nueve trimestres. En el acumulado de enero a junio, la economía mexicana habría registrado un crecimiento anual de 1.2%, reflejando un ritmo moderado, pero estable.
La actividad económica registra su mayor avance trimestral en más de dos años
Uno de los indicadores más favorables del periodo fue la evolución de los precios. Durante la primera quincena de julio, la inflación anual se ubicó en 3.10%, su menor nivel desde diciembre de 2020 y cada vez más cercana al objetivo del Banco de México.
Para el CEESP, esta tendencia fortalece la estabilidad macroeconómica y genera un entorno más favorable para el consumo, la inversión y la planeación empresarial.
El análisis también destaca el comportamiento del mercado laboral. Durante junio se incorporaron 61,023 trabajadores afiliados al IMSS, mientras que el número de registros aumentó en 454,038 personas respecto al mismo mes de 2025, equivalente a un crecimiento anual de 2%.
El organismo precisa que una parte importante de estos registros corresponde a trabajadores asociados a plataformas digitales; sin embargo, el empleo formal mantiene una tendencia positiva que continúa respaldando la actividad económica.
Inversión y manufactura marcarán el crecimiento de la economía
El consumo privado continúa siendo uno de los principales motores de la economía, aunque mostró señales de moderación.
Las ventas al menudeo disminuyeron 0.6% en mayo respecto al mes anterior, pero conservaron un crecimiento anual de 2.4%. Por su parte, el sector servicios avanzó 0.1% mensual, reflejando que la actividad económica mantiene dinamismo, aunque a un ritmo más moderado.
El CEESP considera que ambos indicadores podrían fortalecerse conforme aumente la inversión productiva y mejore la confianza empresarial.
El estudio identifica a la inversión como el principal factor para acelerar el crecimiento económico durante la segunda mitad del año. La incertidumbre internacional, la revisión del T-MEC y el incremento de los costos laborales han llevado a muchas empresas a mantener cautela en sus decisiones de inversión. No obstante, el organismo considera que una mayor certidumbre permitirá ampliar la capacidad productiva, generar empleos de mayor calidad y fortalecer sectores estratégicos como la manufactura.
Asimismo, destaca que la integración regional y el fortalecimiento de las cadenas de suministro continúan representando una oportunidad para elevar el valor agregado de la industria nacional.
El CEESP prevé que la economía mexicana mantendrá un crecimiento moderado durante el resto del año, respaldado por la estabilidad de precios y la fortaleza de diversos sectores productivos.
El consenso de especialistas consultados por el Banco de México estima un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.1% para 2026, aunque el CEESP considera que la evolución de la inversión, la actividad manufacturera y los avances en la revisión del T-MEC serán determinantes para fortalecer el desempeño económico en los próximos meses.