Las empresas en México enfrentan un cambio estructural en la gestión del talento joven, impulsado por nuevas expectativas laborales que priorizan el equilibrio entre vida personal, desarrollo profesional y bienestar. Este fue el eje central del Human Resources Summit, organizado por la Cámara de Comercio Franco Mexicana (CCI France México), capítulo Bajío.
Cambio generacional redefine la estrategia empresarial
Durante el arranque del evento, Stéphane Idier, director general, destacó la relevancia del tema en un contexto donde las organizaciones deben adaptarse a nuevas dinámicas laborales. El espacio reunió a especialistas como César Maldonado, director de Dale Carnegie Bajío; Silvana García, asesora de Campus France México; Martha Vázquez, gerente de recursos humanos en el Centro de Tecnología de Valeo; y Marc Mazzon, director general en México en FRANKLAB.
El debate giró en torno a cómo atraer, integrar y fidelizar a nuevas generaciones, en un entorno donde las motivaciones laborales han cambiado. “Antes trabajábamos, vivíamos para trabajar y hoy en día estamos trabajando para vivir”, señaló Marc Mazzon, al explicar la transformación en la relación con el empleo.
Flexibilidad y desarrollo, ejes para atraer talento
Los panelistas coincidieron en que la flexibilidad laboral se consolidó como uno de los factores más relevantes para el talento joven. En este sentido, Martha Vázquez destacó que las prioridades han cambiado frente a generaciones anteriores.
“Ahora es diferente… mi prioridad ya no es tanto el trabajo”, explicó, al referirse a la evolución en la cultura laboral y las expectativas de los colaboradores.
Silvana García subrayó que los jóvenes buscan oportunidades que aporten valor real a su trayectoria. “Los jóvenes quieren oportunidades pero también quieren que esas oportunidades les aporten algo, que les permitan crecer profesionalmente”, afirmó.
Percepción del talento joven y retos para las empresas
Durante la conversación, los especialistas también abordaron la percepción que existe sobre las nuevas generaciones en el entorno laboral. Silvana García cuestionó el uso de etiquetas simplificadas para describir al talento joven.
“Deberíamos dejar de concebir a esta generación joven como generación de cristal, es una generación que busca desarrollarse profesionalmente pero también complementar su vida personal”, señaló.
En este contexto, las empresas enfrentan el reto de alinear su propuesta de valor con la experiencia real del colaborador, desde el proceso de reclutamiento hasta su integración en la organización.
Cultura organizacional como factor de competitividad
Los panelistas coincidieron en que la cultura organizacional y la experiencia del colaborador se han convertido en factores determinantes para la retención del talento. Elementos como el trato inicial, la comunicación y la coherencia interna influyen directamente en la permanencia de los empleados.
En un entorno donde los candidatos cuentan con mayor acceso a información, las empresas deben ofrecer condiciones laborales competitivas y entornos alineados con las nuevas expectativas generacionales.
El Human Resources Summit evidenció que el talento se consolida como un activo estratégico para el crecimiento empresarial, en un contexto donde la capacidad de adaptación a estos cambios definirá la competitividad de las organizaciones en México.