María de Lourdes Medina Ortega, empresaria mexiquense con más de 30 años de experiencia en los sectores agroindustrial, metalmecánico e industrial, fue designada presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) con la visión de fortalecer la competitividad y la productividad de la industria mexicana.
En entrevista destacó la dimensión del organismo: “Canacintra representa el 18% del PIB nacional y genera más de 6 millones de empleos directos. Tenemos la responsabilidad de consolidar nuestra participación en la economía nacional y responder al nuevo escenario global”.
Plan estratégico de Canacintra y el Plan México
Uno de los ejes centrales de su presidencia es la construcción de un plan alineado con el Plan México. “Construimos el plan estratégico de nuestra cámara en conjunto con el Plan México. Sabemos que hay líneas de acción en las cuales debemos incidir; una de ellas es el tema industrial, en donde todos los sectores buscarán de qué manera vamos a impactar”, explicó.
El plan contempla la participación activa de las 76 delegaciones del organismo, que mantendrán sus programas y aportarán propuestas técnicas para convertir el Plan México en una política industrial efectiva. Medina señaló que la cooperación entre sectores será determinante: “El trabajo en equipo y la sinergia con el gobierno representan una gran oportunidad para seguir colaborando y seguir impulsando la industria”.
Transición energética y sostenibilidad industrial
Medina indicó que, además de la productividad, el sector industrial debe asumir un compromiso con la sostenibilidad: “Estoy convencida de que debemos impulsar a las empresas hacia una transición a energías renovables, que no tengan fecha de caducidad y que nos ofrezcan mejores condiciones. Esa es la apuesta que debemos aprovechar”. Asimismo, advirtió sobre la importancia de preservar la competitividad: “Los industriales jamás nos hemos negado a dar mejores condiciones a nuestros colaboradores. Lo que no podemos perder es competitividad, lo que no podemos perder es productividad, porque de ello depende la permanencia de las pymes”.
En el plano internacional, consideró que el reacomodo industrial en Estados Unidos representa una oportunidad para México. “Nuestro país vecino quiere dejar de ser una economía basada en los servicios y regresar a la industrialización. Esto significa que estamos frente a una gran oportunidad, no solo para comercializar con ellos, sino también para salir hacia el mundo”, concluyó.