La planta de Bosch en Toluca, la primera instalación de la compañía en México, cumple 60 años de operaciones tras consolidar una trayectoria vinculada con la manufactura automotriz, la innovación y el desarrollo de talento técnico. Desde su apertura en 1966, el complejo ha ampliado sus procesos y productos y actualmente emplea a alrededor de 3,000 personas, además de formar parte de la red productiva internacional de Bosch.
De arranques y alternadores a soluciones para nuevas plataformas automotrices
La operación comenzó con la fabricación de arranques y alternadores, pero durante seis décadas amplió su portafolio hacia componentes de mayor diversidad tecnológica. Actualmente produce motores de confort para ventanas eléctricas, sistemas de ajuste de asientos y techos solares, actuadores de potencia para sistemas de frenos, sistemas de ventilación, sensores de baja presión, limpiaparabrisas y módulos de suministro de combustible.
Esta transformación ha permitido que Toluca mantenga un papel estratégico dentro de Bosch México, con capacidades que atienden distintos requerimientos de la industria automotriz. Alexander Firsching, presidente de Bosch México, destacó que la instalación representa un ejemplo de la capacidad de la compañía para adaptarse a las necesidades del sector y fortalecer su presencia productiva en el país.
“La planta de Toluca representa una pieza fundamental para Bosch en México y un ejemplo de nuestra capacidad para evolucionar junto con las necesidades de la industria”, afirmó Firsching, quien también destacó la aportación del complejo a la innovación y a la formación de nuevas generaciones de talento técnico.
Educación dual fortalece talento técnico desde 1969
Uno de los pilares de la planta ha sido su programa de educación dual, que opera desde 1969. En más de cinco décadas, 1,286 estudiantes se han graduado bajo este esquema y 45% de ellos continúa con una trayectoria laboral dentro de Bosch, dato que refleja la vinculación entre formación especializada y necesidades productivas.
Yueksel Clingiroglu, responsable de la planta de Bosch en Toluca, señaló que la vocación manufacturera de la región, la disponibilidad de talento y la participación de distintas generaciones de asociados han sido factores relevantes para la permanencia de la empresa. “A lo largo de estos 60 años, el Estado de México nos ha brindado las condiciones para evolucionar junto con la industria”, señaló.
A seis décadas de su apertura, la operación de Bosch en Toluca muestra la evolución de la manufactura automotriz en México desde procesos tradicionales hacia una producción con mayor diversidad tecnológica. Su permanencia, el empleo de alrededor de 3,000 personas y la continuidad de su modelo de formación técnica colocan a la planta como parte de la infraestructura industrial que sostiene la participación de México en las cadenas automotrices internacionales.