El sector automotriz de México prepara uno de sus encuentros clave con Automotive Connection Potosí 2025, cadena de suministro y inversión en el país. De acuerdo con los organizadores, el foro reunirá a líderes, proveedores y compradores en San Luis Potosí, con una agenda que prioriza cierres de negocio y mayor integración de contenido nacional.
Agenda de negocios y proveeduría
Durante la rueda de prensa, Jesús Salvador González Martínez, secretario de Desarrollo Económico de San Luis Potosí, destacó al evento como plataforma para impulsar competitividad e innovación. La agenda incluye reuniones B2B, un pabellón “Hecho en México” para resaltar talento e industria local, un piso con más de 100 expositores, actividades de relación empresarial y una visita exclusiva a la planta de BMW.
Marek Meister, presidente del Clúster Automotriz de San Luis Potosí, subrayó que el encuentro responderá a necesidades reales de compra. Informó que hay más de 1,000 citas de negocio a negocio ya confirmadas y que se buscará concretar más de 100 millones de dólares en nuevos acuerdos. Señaló que esta primera edición arranca un proceso continuo para fortalecer inversión con foco en el Bajío.
Compradores clave y alcance regional
En a presentación del evento, se anunció la participación de más de mil visitantes y “miles de reuniones de negocio” en dos días. Confirmó la presencia de compradores y equipos de empresas como BMW Group, BorgWarner, OP Mobility, JTEKT, Stellantis, Cummins y Hill Corporation, así como compañías compradoras provenientes de Coahuila, Querétaro, Guanajuato y Estado de México.
Casos de éxito como Munse y Terremax ilustran la ruta para pymes potosinas que, tras certificarse en calidad automotriz, lograron integrarse a cadenas de suministro y ampliar presencia en otros estados. Con este tipo de vinculación, el evento busca acelerar la profesionalización de proveedores y elevar el contenido local en plataformas de producción.
Para el ecosistema automotriz del Bajío, Automotive Connection Potosí 2025 representa una oportunidad para cerrar compras, abrir nuevos contratos y consolidar a México como hub de manufactura avanzada. La visita a la planta de BMW y el pabellón “Hecho en México” apuntalan el atractivo del país para proyectos que demandan calidad, tiempos de respuesta y escalabilidad.