El gobierno de México sostuvo una reunión con el embajador estadounidense Jamieson Greer para abordar la relación económica bilateral, previo a la revisión conjunta del T-MEC programada para el 1 de julio.
Durante el encuentro, el representante de Estados Unidos reconoció la conducción del gobierno mexicano en la cooperación bilateral, así como la disposición para avanzar en temas comerciales estratégicos. También expresó reconocimiento al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, por la coordinación con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
Como resultado, ambas partes instruyeron a sus equipos a desarrollar conversaciones técnicas en los próximos días con foco en seguridad económica, acciones comerciales complementarias, fortalecimiento de reglas de origen en productos industriales, cooperación en minerales críticos, además de la atención a temas pendientes en la agenda bilateral.
Entre los acuerdos, se estableció la realización de la primera reunión formal de negociación del tratado durante la semana del 25 de mayo de 2026 en la Ciudad de México, lo que marcará el inicio de la fase operativa de revisión.
Sectores clave en la revisión del T-MEC
Los trabajos técnicos buscan alinear posiciones en sectores clave para la integración productiva de América del Norte, particularmente en manufactura, cadenas de suministro estratégicas, así como en insumos considerados prioritarios para la industria.
El fortalecimiento de reglas de origen se perfila como uno de los temas centrales, dado su impacto en sectores como automotriz, electrónico y metalmecánico, donde el cumplimiento de contenido regional define el acceso a beneficios arancelarios.
Minerales críticos y cadenas de suministro
La colaboración en minerales críticos también forma parte de la agenda, con implicaciones para industrias vinculadas a la electromovilidad, tecnologías limpias y manufactura avanzada, donde la disponibilidad de insumos es un factor relevante para la continuidad productiva.
La próxima ronda de negociaciones permitirá establecer líneas de trabajo más detalladas entre ambos gobiernos, así como definir mecanismos para resolver diferencias comerciales existentes.
La revisión del T-MEC se desarrolla en una etapa donde la integración económica entre México y Estados Unidos mantiene un alto nivel de intercambio, con cadenas productivas interdependientes que requieren certidumbre regulatoria para sostener su operación.