La American Society of Mexico (AmSoc) planteó una mayor coordinación comercial entre México, Estados Unidos y Canadá para preservar las cadenas productivas de América del Norte, reducir barreras al comercio y fortalecer la competitividad regional frente a otras economías.
La organización señaló que las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, junto con las negociaciones que mantiene México con Washington en materia arancelaria, hacen necesario mantener abiertos los canales de diálogo y establecer reglas que otorguen certidumbre a las empresas que operan en la región.
México, Estados Unidos y Canadá han construido durante décadas cadenas de suministro integradas, particularmente en sectores como automotriz, acero y aluminio, energía, electrónica y manufactura avanzada. Para AmSoc, esta interdependencia representa una ventaja competitiva que debe preservarse y profundizarse.
México ocupa una posición central en esta estructura productiva. La organización destacó que el país es actualmente el principal socio comercial de Estados Unidos, con un intercambio bilateral cercano a 1 billón de dólares anuales.
AmSoc plantea reducir aranceles y proteger las cadenas productivas
Larry Rubin, presidente de American Society of Mexico, consideró que la prioridad debe ser evitar nuevas barreras comerciales y avanzar en la reducción de los aranceles que actualmente afectan a empresas mexicanas y estadounidenses.
“Si aspiramos a una América del Norte más fuerte y competitiva, debemos reconocer que nuestras economías ya funcionan como una plataforma productiva integrada. La coordinación de políticas comerciales frente al exterior puede fortalecer esa plataforma, proteger nuestras cadenas de suministro y aumentar nuestra capacidad para competir globalmente”.
La organización también planteó que la coyuntura comercial puede utilizarse para avanzar hacia una política regional más coordinada frente a terceros países.
Uno de los puntos señalados es la necesidad de evitar que México sea utilizado como plataforma de tránsito para productos provenientes de Asia que busquen ingresar al mercado estadounidense sin generar suficiente valor dentro de América del Norte.
México ya ha implementado medidas dirigidas a reducir la triangulación y el transbordo de mercancías procedentes de terceros países. Para AmSoc, estas acciones pueden alinearse con los intereses de México y Estados Unidos si permiten incrementar el contenido regional de las cadenas productivas.
La coordinación comercial frente a terceros países también podría favorecer el desarrollo de proveedores regionales, atraer nuevas inversiones y elevar el contenido norteamericano de los productos fabricados en la región.
Rubin señaló que la discusión no debería concentrarse únicamente en aumentar o reducir aranceles entre los tres países, sino en construir una arquitectura comercial común que mantenga el libre intercambio regional y establezca reglas compatibles frente a prácticas como la triangulación, los subsidios que distorsionen los mercados y otras medidas que puedan debilitar la capacidad industrial de América del Norte.
“Una mayor coordinación entre México, Estados Unidos y Canadá puede contribuir a consolidar una verdadera plataforma económica norteamericana, particularmente en sectores estratégicos como automotriz, acero y aluminio, energía, semiconductores, electrónica, inteligencia artificial, centros de datos y manufactura avanzada”.
La propuesta adquiere relevancia para las industrias que dependen de cadenas de suministro transfronterizas. En sectores como automotriz, semiconductores y manufactura avanzada, la producción se distribuye entre distintos países de la región, por lo que cambios en aranceles, reglas de origen o requisitos de contenido pueden modificar las decisiones de inversión y localización de proveedores.
Más contenido regional para fortalecer la plataforma industrial de México
Para AmSoc, la integración económica no implica renunciar a los intereses nacionales. La organización sostuvo que México puede defender sus sectores productivos y, al mismo tiempo, avanzar en objetivos compartidos con Estados Unidos y Canadá.
La meta sería consolidar una región capaz de competir con otras plataformas manufactureras mediante cadenas de suministro más integradas, mayor contenido regional y reglas comerciales previsibles.
La organización consideró que México tiene la oportunidad de reforzar su posición como uno de los principales pilares industriales de América del Norte, particularmente si logra mantener el acceso al mercado estadounidense y aprovechar la relocalización de capacidades productivas hacia la región.
Para el sector empresarial, la prioridad será que las diferencias comerciales entre los gobiernos no se traduzcan en nuevas disrupciones para las cadenas de suministro ni reduzcan los incentivos para invertir en infraestructura, manufactura y desarrollo de proveedores.
AmSoc señaló que continuará promoviendo el diálogo entre las comunidades empresarial e institucional de México y Estados Unidos, con la integración económica como uno de los mecanismos para sostener el crecimiento y la competitividad regional.