La ampliación del Puente del Comercio Mundial incrementará la capacidad de cruce de mercancías entre México y Estados Unidos, al pasar de ocho a 18 carriles, un proyecto que busca fortalecer la competitividad logística de Nuevo Laredo y agilizar el comercio transfronterizo en uno de los corredores más importantes de América del Norte.
El proyecto contempla la ampliación del puente actual de ocho a diez carriles, así como la construcción de un segundo cuerpo independiente con ocho carriles exclusivos para el tránsito de carga hacia Estados Unidos. Con esta infraestructura, Nuevo Laredo incrementará su capacidad operativa para atender el crecimiento del intercambio comercial entre ambos países.
Pedro Lozano, presidente de la Asociación de Transportistas de Carga de Nuevo Laredo (ATC), señaló que la obra permitirá reducir tiempos de espera, disminuir el consumo de combustible y mejorar la eficiencia de las operaciones logísticas, factores que impactarán directamente en los costos de exportadores, importadores y empresas transportistas.
El dirigente destacó que una mayor capacidad de cruce favorecerá la continuidad de las cadenas de suministro de sectores como el automotriz, aeroespacial, electrónico y de productos perecederos, industrias que dependen de esquemas de producción y entrega sincronizados para abastecer el mercado de Norteamérica.
Asimismo, indicó que la ampliación coincide con el crecimiento de inversiones manufactureras asociadas al nearshoring, fenómeno que ha incrementado la demanda de infraestructura logística y aduanera en la frontera norte del país.
Lozano agregó que el proyecto se complementa con otras iniciativas estratégicas para la región, entre ellas la nueva sede de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), la modernización tecnológica de las aduanas y obras de conectividad carretera, acciones que buscan fortalecer la posición de Nuevo Laredo como el principal punto de intercambio comercial terrestre entre México y Estados Unidos.
Para la Asociación de Transportistas de Carga, la ampliación del Puente del Comercio Mundial representa una inversión estratégica que contribuirá a mejorar la competitividad logística de la región, impulsar la actividad económica y responder al crecimiento del comercio bilateral en los próximos años.