American Chamber of Commerce México llevó a cabo el encuentro virtual “Relación Bilateral México–E.E.UU. Perspectiva 2026”, con el objetivo de compartir información clave sobre el contexto económico, comercial y regional de Norteamérica. Este evento se realizó en un momento estratégico para la integración entre México, Estados Unidos y Canadá, considerando tanto la renegociación del T-MEC como la organización conjunta de la Copa del Mundo 2026.
El encuentro contó con la participación de Carlos García, presidente nacional de American Chamber México; Pedro Casas, vicepresidente ejecutivo y director general; Ernesto Sánchez, vicepresidente del capítulo Guadalajara; David Eaton, vicepresidente del capítulo Noreste; Grace Lingow, directora general del capítulo Noreste; así como representantes de otros capítulos regionales de la organización.
Análisis del entorno económico y comercial
Durante su intervención, Pedro Casas presentó un análisis detallado del entorno económico, comercial y bilateral entre México y Estados Unidos. Señaló que la relación bilateral se desarrolla en un escenario donde los factores económicos están estrechamente vinculados con elementos geopolíticos y con la reconfiguración global de las cadenas productivas.
Casas destacó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) contempla un proceso de revisión que permite evaluar su implementación, identificar áreas de mejora y actualizar aspectos del acuerdo, reforzando así su vigencia y relevancia. Asimismo, subrayó la importancia de sectores estratégicos como la manufactura avanzada, la tecnología y la infraestructura, que representan componentes esenciales de la relación comercial norteamericana.
Coordinación regional y perspectivas hacia 2026
El vicepresidente ejecutivo también destacó la organización conjunta de la Copa del Mundo 2026 por México, Estados Unidos y Canadá como un ejemplo de coordinación regional. Este evento involucra aspectos de logística, movilidad e infraestructura, así como la cooperación entre gobiernos y el sector productivo, ofreciendo una oportunidad para generar un legado económico y social duradero en la región.
Según Casas, el análisis de la relación bilateral debe considerar tanto los flujos comerciales como los procesos de inversión, así como la integración de las cadenas de valor en Norteamérica, elementos clave para fortalecer la competitividad regional. Destacó que México mantiene una posición estratégica en la producción manufacturera que beneficia directamente a Estados Unidos, especialmente en sectores de alta tecnología y manufactura avanzada.
Con este encuentro, American Chamber México puso sobre la mesa los principales retos y oportunidades que marcarán la relación económica de Norteamérica en los próximos años, en un contexto definido por la revisión del T-MEC, la reconfiguración de las cadenas productivas y la creciente interdependencia entre México, Estados Unidos y Canadá. Las perspectivas compartidas subrayaron la relevancia de la coordinación regional, la inversión y la integración productiva como factores clave para fortalecer la competitividad de la región rumbo a 2026.