El panorama logístico en México vive una etapa de contrastes. Aunque el país se consolidó como líder en América Latina, impulsado por el nearshoring según el estudio State of Logistics 2025, persisten desafíos estructurales que limitan la eficiencia y ponen en riesgo la sostenibilidad del sector.
En la primera mitad del año, la demanda de transporte aumentó en todas sus modalidades. Sin embargo, la volatilidad geopolítica y las tensiones comerciales añadieron incertidumbre. La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) reportó que, durante el primer trimestre de 2025, la mitad de la flota de carga hacia Estados Unidos quedó paralizada por los nuevos aranceles impuestos por el gobierno estadounidense.
A nivel interno, los costos derivados de deficiencias logísticas equivalen a 4% del PIB, de acuerdo con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC). Tan solo las demoras en carreteras representaron 169,320 millones de pesos en 2024, lo que refleja la urgencia de soluciones estratégicas para las áreas de cadena de suministro.
Impacto de los agentes de IA en la logística mexicana
A ello se suman la escasez de talento especializado, la fragmentación de ecosistemas logísticos y la sobrecarga de información, lo que retrasa la toma de decisiones. Frente a este panorama, James Barroso, director de Estrategia e Inteligencia Artificial de Infor, señaló que los agentes de IA se perfilan como herramientas clave para transformar la logística.
“En un entorno logístico desafiante, los agentes de inteligencia artificial emergen como aliados estratégicos para impulsar la eficiencia, reducir costos, aumentar la previsibilidad y fortalecer la experiencia del cliente”.
Beneficios medibles en cadena de suministro
Los agentes de IA son modelos autónomos y adaptativos que operan en tiempo real. No sustituyen a los gestores de logística; potencian su capacidad de respuesta mediante análisis predictivo, simulación de escenarios y generación de insights estratégicos.
Entre sus beneficios se encuentran:
- Identificación temprana de disrupciones y reconfiguración dinámica de la cadena.
- Reducción de pérdidas por ventas no realizadas y disminución de entregas urgentes.
- Optimización de inventarios y comunicaciones personalizadas con clientes.
- Estimaciones precisas de entrega y modelos de consumo hiperpersonalizados.
- Menor huella de carbono mediante rutas eficientes, embalajes adecuados y reducción de residuos.
La hiperpersonalización es uno de los puntos más relevantes. Una encuesta de McKinsey reveló que 71% de los consumidores espera interacciones personalizadas, lo que puede elevar los ingresos hasta en 15%.
En términos de sostenibilidad, la IA incrementa la trazabilidad y fortalece la cadena de valor al optimizar el uso de recursos y cumplir con requerimientos regulatorios y de mercado.
“Al combinar la superación de las limitaciones cognitivas, el análisis en tiempo real y la aceleración de la experiencia del cliente, la tecnología transforma las operaciones logísticas en un diferenciador competitivo clave”, concluyó Barroso.