En la carrera por integrar inteligencia artificial a los procesos productivos, China lleva ventaja, pero México no está fuera de la pista. Así lo señaló Víctor Cuevas, director global de digitalización e innovación en Katcon, durante el panel del GTI Summit enfocado en el impacto de la IA en la industria automotriz.
“Trabajé seis años en China y abrí cinco centros de manufactura allá. Ellos prueban tecnologías nuevas sin miedo, adoptan rápido y ejecutan con decisión. Allá la IA ya es ‘business as usual’”, relató.
De esta manera, su experiencia le permitió contrastar la forma en que ambos países enfrentan la transformación digital: mientras en China el gobierno impulsa activamente la innovación industrial, en México el camino lo están construyendo las propias empresas con el talento local.
Simulación y validación virtual: eficiencia desde el diseño
Asimismo, la visión de Eduardo Shelley, de Siemens Digital Industries, complementa ese diagnóstico desde el lado del software industrial: “Hace 30 años la revolución era internet. Hoy es la IA. El cambio ya empezó, pero no todos se han dado cuenta de que quedarse quieto es quedarse fuera”.
Uno de los factores que acelera el avance tecnológico es la posibilidad de realizar simulaciones virtuales en lugar de depender únicamente de validaciones físicas. Esto ha permitido reducir los ciclos de desarrollo, mejorar la eficiencia de los diseños y optimizar el uso de materiales.
“En vehículos, el 80 % del costo es material. Si puedes rediseñar una pieza para que pese menos sin comprometer su desempeño, estás generando ahorro real”, explicó Shelley.
Víctor Cuevas también compartió casos de Katcon donde simulan procesos de soldadura y validan componentes antes de fabricar un solo prototipo. “Llegamos con rondas de mejora ya integradas. Eso nos da velocidad y calidad desde el inicio”, aseguró.
IA como nuevo benchmark operativo en manufactura
La clave, según ambos ponentes, es reconocer que la IA no es una moda. Se trata de un nuevo estándar operativo global, y no adoptarla implica perder competitividad frente a regiones donde la digitalización ya es parte de la cultura organizacional.
Por fortuna, México tiene una gran ventaja: talento técnico altamente capacitado. “Hay muchísimo potencial. Solo falta atreverse, colaborar y abrir la puerta a nuevas formas de trabajar”, concluyó Cuevas.