Encontrar personal técnico, con las habilidades que exige una planta industrial, se ha convertido en uno de los retos más importantes para la manufactura de Nuevo León. Frente a esta necesidad, 20 estudiantes del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Nuevo León (CECyTENL) comenzaron una nueva etapa del Modelo Dual en Ternium, donde el aula y la planta forman parte de un mismo proceso de aprendizaje.
Los jóvenes, de las carreras de Electromecánica, Mecatrónica y Mantenimiento Industrial, combinarán su preparación académica con prácticas dentro de las instalaciones de la siderúrgica. La experiencia les permitirá conocer de primera mano los procesos, equipos y estándares que encontrarán en el sector productivo antes de incorporarse de lleno al mercado laboral.
El Modelo Dual busca reducir la brecha de talento técnico en Nuevo León
La apuesta responde a una necesidad concreta de la industria. De acuerdo con diagnósticos de CAINTRA, 81% de las empresas de Nuevo León tiene dificultades para contratar personal técnico calificado y 59% considera que los perfiles disponibles no cuentan con las habilidades necesarias para operar tecnologías industriales de alta complejidad.
Ahí es donde el Modelo Dual busca cerrar la brecha entre lo que se aprende en las aulas y lo que demanda una planta industrial. Durante su formación, los estudiantes tendrán contacto con maquinaria y procesos industriales, además de capacitación en seguridad y acompañamiento de ingenieros con experiencia operativa.
Ternium acerca a estudiantes a la operación industrial
El objetivo no es solo sumar horas de práctica. La experiencia dentro de la planta permite que los jóvenes desarrollen competencias en áreas como mantenimiento predictivo y automatización de procesos, al tiempo que conocen los estándares de trabajo de una operación industrial de gran escala.
El vínculo con la empresa también puede abrirles la puerta al mercado laboral. Seis de cada 10 estudiantes que cursan el Modelo Dual son contratados por las empresas donde realizaron sus prácticas, con salarios iniciales entre 17% y 25% superiores a los de quienes ingresan mediante esquemas tradicionales.
Con esta generación, Ternium supera los 70 estudiantes capacitados bajo este esquema. Para una industria que requiere cada vez más talento especializado, llevar la formación técnica al entorno donde ocurren los procesos productivos representa una vía para preparar perfiles con mayor conocimiento de las necesidades reales de las empresas y facilitar su incorporación al mercado laboral.