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Tamaulipas

México necesita mejores ciudadanos

Por Jorge A. Viñals Ortiz de la Peña. Julio 2020
Sin duda alguna, los escenarios socioeconómicos, así como los de salud y política que estamos viviendo actualmente, nos conducen a una profunda reflexión individual y colectiva. Es el momento en donde el espíritu empresarial de México, debe marcar el liderazgo y el rumbo, tomando de una vez por todas las responsabilidades.
México nos ha dado la identidad que nos define como ciudadanos. De este país hemos recibido mucho, educación, el trabajo de nuestros padres, la posibilidad de vivir en libertad, con acceso a salud, vivienda y un sin número de recursos naturales. Desde cualquiera que sea nuestro entorno de acción, nuestro país nos necesita.
Al igual que en el entorno personal, un municipio, un estado o incluso, un país, se construye a partir de las elecciones diarias de cada individuo, por eso debemos hacer conciencia del papel que asumimos en el futuro de México y de nuestra ciudad.
Martin Luther King Jr. dijo que “siempre es el momento apropiado para hacer lo que es correcto”. Considero que ahora es el momento.
Un empresario es una persona con visión, decidido, que hace, construye y transforma. Es alguien que busca crear valor, reproducir, con disposición a arriesgar y que trabaja para hacer realidad sus proyectos.
Es momento que los mexicanos emprendamos una verdadera renovación en los sectores público y privado en nuestro país, sustentada en principios y valores éticos, comprometida con el Estado de Derecho. Necesitamos romper paradigmas, eliminar la idea de que la corrupción y la impunidad son algo con lo que hay que aprender a vivir y resignarse al atraso, la injusticia y la desigualdad; debemos visualizar un México nuevo. Una de las mayores deudas que tenemos los ciudadanos y particularmente, nosotros, el sector productivo con nuestro país, es que no hemos sido capaces de poner un “hasta aquí” y afianzar la cultura de la legalidad y la competitividad.
Durante los últimos años, México ha perdido posiciones en los índices de competitividad a nivel internacional. Cambiar esta situación debe ser una prioridad en la agenda de trabajo del sector empresarial y productivo. Hemos sido testigos de cómo otras naciones -que aunque enfrentan condiciones similares a las nuestras- han tenido la visión para implementar medidas estratégicas, y esto, aumentó su competitividad, mientras que México no se ha comprometido y por consecuencia, presiona a los gobiernos a ser facilitadores del desarrollo.
La satisfacción no es un producto que uno pueda adquirir ya terminado, es el resultado de nuestras acciones y decisiones diarias.
En México estamos desaprovechado muchos recursos. Lo malo es que el talento de una gran cantidad de mexicanos brillantes, que por falta de oportunidades se van a otros países que aprovechan e impulsan el capital humano que ellos representan.
Por otro lado, las instituciones no alcanzan los niveles de modernidad que nos exigen los nuevos tiempos, por ello, no cumplen adecuadamente las demandas de la población que exige oportunidades, seguridad y bienestar.
Los tiempos adversos que vivimos, pueden también abrir el cauce a nuestro potencial y al talento de las nuevas generaciones. Necesitamos construir un escenario renovado, que invite a los mexicanos a que trabajan duro dentro y fuera de las fronteras, aprovechando la oportunidad histórica que hoy tenemos para impulsar a México sobre bases sólidas y equitativas para todos.
“Si no estás donde te gustaría encontrarte hoy, entonces necesitas actuar de manera diferente para cambiar tu futuro”.

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